Descubre cómo los pagos digitales en Colombia transforman negocios y consumidores, con Bre-B y Open Finance impulsando la adopción masiva
La arquitectura financiera de Colombia se encuentra en una fase de mutación profunda, transitando de un modelo basado en la tenencia de productos hacia uno definido por la transaccionalidad digital ubicua. El objetivo nacional de elevar la participación de los pagos digitales del 71% actual a más del 80% para el cierre de 2026 no es simplemente una meta estadística; representa el paso final hacia la madurez de un ecosistema que ha triplicado sus ingresos en los últimos cuatro años y que proyecta duplicarlos nuevamente para 2027 (Finnovista Fintech Radar Colombia 2025 – Finnosummit, La Nota Económica).
Esta transformación está siendo impulsada por la convergencia de tres vectores críticos: la implementación del sistema de pagos inmediatos Bre-B por parte del Banco de la República, la reglamentación definitiva del Open Finance y una reconfiguración de la carga tributaria que busca eliminar las fricciones para la formalización de los microcomercios (Banco de la República – Reporte de Infraestructura Financiera 2025, Puntored, ABC Economía).
La urgencia de la transición: Del acceso universal al uso intensivo
Durante la última década, la política pública colombiana se centró en el acceso. Los resultados de esta estrategia son evidentes: al tercer trimestre de 2024, el 96% de los adultos en el país aproximadamente 37 millones de personas ya cuentan con al menos un producto financiero formal (Asobancaria).
Sin embargo, la brecha entre el acceso y el uso activo sigue siendo el principal desafío estructural. Mientras que el acceso es casi universal, el uso efectivo (medido por productos activos) se situaba en el 72,6% al cierre de los ciclos recientes, lo que indica que una porción significativa de la población aún mantiene sus recursos fuera del circuito digital para sus transacciones cotidianas (Superintendencia Financiera de Colombia).
La meta del 80% de pagos digitales para 2026 se fundamenta en la necesidad de capturar ese uso remanente que hoy domina el efectivo. Este cambio de paradigma requiere que las soluciones digitales no solo sean accesibles, sino que superen al efectivo en velocidad, costo y conveniencia. El ecosistema fintech ha sido el principal dinamizador de esta frecuencia de uso; se estima que el 59% de los colombianos ya utiliza métodos digitales de manera repetida, ya sea diaria o semanalmente (Universidad del Rosario).
El crecimiento transaccional es acelerado, con volúmenes que alcanzaron los 131,1 billones de pesos en el segundo trimestre de 2024, impulsados por una tasa de crecimiento anual compuesta del 30% en el sector fintech (Universidad del Rosario).
Dinámica comparativa de la inclusión y transaccionalidad (2019-2026)
| Indicador de Desempeño | (Línea Base) | 2024(Estimado) | 2026 (Proyección Meta) |
|---|---|---|---|
| Acceso a productos financieros (Adultos) | 82,5% | 96,0% | >98,0% |
| Uso activo de productos (Transaccionalidad) | 66,0% | 78,0% | >85,0% |
| Participación de pagos digitales | 55,0% | 71,0% | >80,0% |
| Penetración de billeteras digitales | 12,0% | 61,0% | 75,0% |
| Uso de efectivo en entorno digital | 10,0% | 2,4% | <1,5% |